EL JILGUERO DEL HUASCARÁN

ERNESTO SÁNCHEZ FAJARDO (*)
Por : July Sánchez Fuentes.
Investigadora Cultural - ENSF JMA

Cuando la multitud migratoria de provincianos, arremetía Lima criolla en los años veinte no solo se conquistaba la capital también se quebrantaba los viejos esquemas de una ciudad virreinal y se fijaba una nueva cultura, costumbres, tradiciones y música. Con esa migración incontenible arribó también Ernesto Sánchez Fajardo desde las tierras lejanas de Bambas, pueblo situado en las faldas del cerro Amancaes en la provincia de Corongo, ubicado en la sierra de Ancash. Sus progenitores fueron humildes agricultores, don Emilio Sánchez Roldán y doña Salvadora Fajardo de Sánchez, sus años de infancia transcurrieron bajo el influjo vigoroso del paisaje andino del pueblo de Bambas. Cuando decide emigrar a Lima era aun niño y como miles de historias provincianas sobrellevó en la capital los embates de la miseria y el hambre. Su temperamento enérgico le valió para no desfallecer y así transitar casi todo el país ejerciendo los quehaceres más inusitados. El canto fue su único refugio para sosegar la soledad y la tristeza.

El año de 1942 fue trascendental en su vida por que fueron los inicios de su carrera artística. Conformó el trío “Los hijos del sol” y se abrió paso en el baile integrando diversas compañías de arte folklórico, como la “Compañía Ollanta” de Ayacucho, “Tahuantinsuyo” del Cuzco, “Hatun Ancash”, y “Catalina Huanca” de Junín. Singular importancia tiene la Compañía “Sumac Ticka” del Cuzco y su directora la soprano Luz Gálvez quien lo bautizaría en su debut como solista con el seudónimo de El Jilguero del Huascarán, nombre que desde ese momento lo acompañaría en sus prolongadas jornadas artísticas por todos los rincones del territorio nacional y el extranjero, con el único propósito de trasmitir a través de su canto los aires ancestrales de la música de nuestro pueblo. En 1949 participa en el Festival de San Juan de Amancaes función promovida por la Municipalidad del Rímac donde recibe diploma de honor y medalla de oro al primer puesto, en mérito a su destacada interpretación, presentación y vestuario típico. También incursionó como productor de programas de música andina siendo el más trascendental el programa denominado “El Cantar de los Andes” por Radio Agricultura.

Su pasión por transmitir la esencia espiritual de la música y costumbres de los pueblos andinos lo impulsaron a orientar sus esfuerzos en establecer e integrar diversas instituciones como asociaciones regionales, gremios artísticos, movimientos socio-culturales y comisiones de trabajo a nivel gubernamental. Trascendental fue su participación como representante de los artistas folkloristas a nivel nacional, en la Comisión de 1970 encargada de proponer la primera legislación y reglamentación de espectáculos en el Perú, que incluía cine, radio, televisión, hípica, tauromaquia, deporte, arte y folklore. En el año de 1972 conformó la Comisión para la elaboración del DL N° 19479 la primera “Ley del Artista”, ese mismo año forma parte de la Comisión de elaboración del reglamento de derechos sociales del artista nacional. Los versos y melodías de sus huainos conservaron en su esencia toda la pureza del sentimiento, la ilusión, el chascarro y la alegría del diario transcurrir de la vida provinciana, no obstante, consolidó su estilo singular al ser uno de los primeros interpretes en incurrir en la línea de canciones radicales, pintando con sumo realismo y en su total medida los pesares y angustias de un relegado grupo social en nuestro país. Temas como la desigualdad, la pobreza, la explotación, la injusticia y la discriminación fueron perennizados a través de su canto. “Verdades que amargan”,Al compás de mi guitarra”, “Señores, alcaldes”, “Clamor Ancashino”, “Peoncitos de mi tierra”,
son algunos de los temas de mayor conquista popular que evidentemente revelaron su preocupación por su entorno social.

Si reviviera Luis Pardo, el gran Alama y Atusparia,
no habría tantos abusos con la clase proletaria,
a las palabras del pobre nunca le dan las razones,
aunque la razón les sobre más pueden las opresiones.
(VERDADES QUE AMARGAN. Huayno, 1960)

Siento de ver a mi patria en manos de los burgueses
caramba cuantos reveces los pobres hay que soportar,
mientras que los oligarcas protegense con fusiles
los pobres mueren a miles de hambre de sed y sin hogar.
(AL COMPÁS DE MI GUITARRA. Huayno, 1962)

Señores Burgomaestres cuidado con claudicar
tantas promesas leales cuidado con olvidar,
dejen las compadrerías esa injusticia social
y líbrenos de las miserias y de tanta indignidad.
(SEÑORES ALCALDES. Huayno, 1960)

Peoncitos de Paramonga, Casagrande y San Jacinto,
Tamborreal, Vinces y Laredo, Guadalupe y Santa Clara
a ustedes brindo mis versos saturados de sentimiento
diciéndoles lo que yo siento al ver que todos los olvidan.

Si hubiera un buen representante no habría ratas ni ratones
y si hubiera buenos patrones, no vivieran en rancherías
pero como todo es viveza hay pobreza, hambre y miseria
y de ustedes solo se acuerdan en los tiempos de elecciones.
(PEONCITOS DE MI TIERRA. Huayno, 1961)

Ernesto Sánchez Fajardo pese a su condición humilde fue uno de los pocos artistas que décadas atrás utilizara su poder de convocatoria y popularidad para afianzar la conciencia política del pueblo y realizar labores de asistencia social. Durante los años 1950 al 1960, fue muy reconocida su labor de ayuda en las cárceles de provincias; improvisaba conciertos y acudía con ropa y víveres que el mismo recolectaba en las casas comerciales. En mayo de 1970 lideró una gigantesca campaña pro-damnificados del terremoto de Ancash, llegando a movilizar gran cantidad de artistas nacionales y compañías folklóricas, como resultado de este acto hizo entrega a Consuelo González de Velasco, toneladas de ropa, juguetes, cocinas, medicinas y víveres, además de dinero en efectivo recaudado en los espectáculos de los coliseos de Lima Huaral, Chosica, Chorrillos, Vitarte e Ingeniería. El 20 de Mayo de 1968 por propia iniciativa dirigió una gloriosa e histórica manifestación popular ancashina en la Plaza San Martín de Lima logrando reunir una multitudinaria asistencia nunca antes vista en una manifestación de carácter departamental siendo el único medio de convocatoria su programa radial "El Cantar de los Andes" de Radio Agricultura. Esta manifestación fue definitiva para la creación de la Universidad Técnica de Ancash y fue una gestión apoyada por los movimientos campesinos y el pueblo Huaracino. Aquí nació también uno de sus más sonados temas la chuscada
"Clamor Ancashino".

Estrofa:
Claman los pueblos ancashinos,
Universidad, Universidad, universidad,
pero muchos representantes
olvidando quienes los han elegido
niegan nuestros justos pedidos
tratándonos de analfabetos,
tratándonos de ignorantes

Basta ya de humillaciones
tratarnos tan mal
tratarnos así con tanto desprecio,
basta de abusos con los pueblos,
Basta de engaños y de oposiciones
que con los estudios superiores
no abundarían los miserables
los explotadores ,ni los explotados.

Hablado:
Señores en este momento Ernesto Sánchez Fajardo
hace uso de la palabra en la Plaza San Martín de Lima:
“Hermanos Ancashinos los pueblos reclaman
Universidad Técnica para Ancash
pero el parlamento nos lo ha negado
debemos seguir en la ignorancia, público: ¡NO!

¡ Viva la marcha de sacrificio
Pro Universidad Huaraz-Lima ¡¡viva!
¡Viva la manifestación del 20 de mayo
Pro Universidad en la Plaza San Martín! ¡Viva!
¡Viva la cultura general del Perú ¡ ¡viva!
¡Viva Ernesto Sánchez Fajardo! ¡ viva!

Estrofa:
El parlamento negó tan justa Universidad
Porque a los pueblos quieren ver siempre en la necesidad
Por eso hermano ancashino honrado y trabajador
nunca ayudes a un cretino politiquero y traidor
(CLAMOR ANCASHINO. Chuscada, 1968)

Sus primeras giras al extranjero fueron a Bolivia, Argentina y Chile en 1945 como integrante de las notables compañías folklóricas. En 1960 su popularidad como el Jilguero del Huascaran ya había traspasado nuestras fronteras y fue contratado por empresarios chilenos para cantar La Paz- Bolivia y Santiago- Chile. En 1974 con una sólida trayectoria artística viaja invitado a ciudades como Quito, México, Miami y Cuba, donde no solo realiza presentaciones artísticas sino que además se documenta sobre temas relacionados con la organización sindical y sus formas de trabajo artístico. En el año de 1979 el pueblo peruano lo designa como uno de sus representantes a la Asamblea Constituyente, haciendo historia como el primer peruano de profesión artista que recibe tal honor. Como Constituyente trabajo en beneficio de la cultura y el folklore nativo interesándose por su protección y promoción, así como por el estudio y conservación de las lenguas aborígenes. Su labor fue materializada en los artículos 34° y 35° de la Constitución de 1979. Uno de sus últimos honores, fue el recibir las Palmas Magisteriales en el grado de Maestro, concedido por el Ministerio de Educación, como mérito a una vida entregada por entero a interpretar y difundir nuestro folklore nacional. 1988 fue el año de su deceso.

Ernesto Sánchez Fajardo El Jilguero del Huáscaran ataviado singularmente con el traje del legendario bandolero chiquiano Luis Pardo, es considerado como un auténtico símbolo del provinciano indómito, orgulloso de su raza, que batalló tenazmente por consagrarle un verdadero sitial a nuestros géneros andinos como el huaino, el pasacalle y la chuscada, gracias a pioneros como él, en la actualidad el canto de nuestras canciones andinas dejó de ser clandestina. De alma progresista y espíritu innovador, Ernesto Sánchez Fajardo será eternamente evocado como uno de los artistas más puros y genuinos, de los que supieron trasmitir de manera fiel el mensaje propio de los pueblos. Un artista que apostó por legitimar sus raíces y que por su autenticidad llegara como consecuencia a enarbolarse desde la hondura de la pobreza hasta convertirse en uno de los intérpretes más admirados y aplaudidos del país.


(*) Información que forma parte del Libro Inédito “El Canto de un Jilguero” perteneciente a la autora del artículo. (Lima, 1994)



Programa "PRESENCIA CULTURAL" - Canal 7 - Televisión Nacional del Perú.

Comparto con ustedes este material visual que edite en el año 1991 cuando trabajaba como asistente de producción del programa "Presencia Cultural" de canal 7 Televisión Nacional. El señor Ernesto Hermoza, un gran maestro en mi carrera profesional, a quién admiro y estimo, me solicitó hacerle un homenaje a mi padre. Ese año edite la chuscada "Marujita" composición que mi padre escribiera para mi madre Maruja Fuentes el año 1960 y por el cual recibiera un "Disco de oro". Las imágenes de archivo pertenecen al programa "Corazon Serrano" grabado en los años ochenta y las fotografías al archivo personal de la Sucesión Sánchez Fuentes.

video


Programa "CULTURAS VIVAS DEL PERÚ" Radio Nacional del Perú

Para mis amigos que gusten de escuchar algunos temas musicales de mi padre . asi como la narración de algunos pasajes de su vida artistica, los invito a visistar el siguiente enlace:

http://www.escuelafolklore.edu.pe/radio/reproductor/audio.php

El archivo de audio pertenece al programa radial "CULTURAS VIVAS DEL PERÚ" espacio producido por la Dirección de Investigación de la Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas, el programa fue emitido el 10 de noviembre del 2007 por Radio Nacional del Perú.

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